ESCRITO INFORMATIVO

ESCRITO INFORMATIVO DE TRABAJADORES DE LARRAMENDI IKASTOLA

Estimadas familias

Las trabajadoras y trabajadores de ikastola, pese a estar trabajando con absoluta normalidad, queremos haceros participes de una situación que nos preocupa profundamente.

  • La situación que se ha creado no es del gusto de nadie y nunca tendría que haberse dado. Dos partes enfrentadas en Ikastola, las dos diciendo que quieren lo mejor para Ikastola, pero con desconfianza, desinformación y falta de respeto. ¿Qué debemos enseñar en un centro escolar, si no es a resolver los conflictos humanos? Estamos ofreciendo a la comunidad escolar de Larramendi Ikastola un ejemplo de cómo no hay que hacer las cosas. Las y los trabajadores os pedimos disculpas por todo lo que hayamos hecho mal o haya molestado a alguien, nuestro rumbo va hacia construir y no queremos causar malestar a nadie. Pero Ikastola no se merecía esto.
  • Los trabajadores no nos merecemos ser “reñidos” por un Consejo Rector que no ha sido capaz de informar, de transmitir, de comunicar, de buscar sintonías, de trabajar en cooperación… Los últimos meses están siendo terriblemente duros para nosotras y nosotros, con un equipo directivo sin poder directivo, un equipo pedagógico ninguneado y cientos de familias desinformadas.
  • Larramendi Ikastola ha hecho un recorrido exitoso hasta hoy en día, gracias al trabajo de familias, alumnado, colaboradores, trabajadores… Larramendi Ikastola es un referente en toda la comarca, no solo por el enclave de lujo en que está situada, sino también, por el proyecto pedagógico que ofrece y por los resultados académicos que cosechan nuestras alumnas y alumnos. Los excelentes datos de matriculación de estos últimos años así lo corroboran.
  • Ikastola es atractiva por el trabajo que se ha realizado hasta ahora; el camino recorrido merece, por tanto, mayor respeto por parte del Consejo Rector, ya que tenemos una ikastola preparada para mejorar, pero que, para seguir avanzando con paso firme, necesita trabajar desde la confianza y el trabajo en común. Y si hay que cambiar algo, cambiemos lo que realmente funciona mal. Y decidámoslo entre todos los que hacemos Ikastola.
  • Entre el Consejo Rector y los trabajadores no existe ni confianza ni comunicación. Ha actuado como si no existiéramos, olvidándose que somos nosotras y nosotros quienes hacemos ikastola todos los días, que somos nosotras y nosotros quienes nos encargamos del cuidado, alimentación y educación de las niñas y los niños en Ikastola, quienes les transmiten el euskara, el respeto por el medio ambiente, quienes se preocupan de su formación académica, quienes llevan años de formación permanente para aportar más calidad pedagógica… Somos vuestro mejor aliado en el proceso educativo de vuestras hijas e hijos. Y se nos trata como si fuéramos ajenos a todo ello, dan la impresión de que Ikastola iba a la deriva hasta que aparecieron ellas y ellos. ¡Por favor, un respeto!
  • Las y los trabajadores de Ikastola somos eso y mucho más, porque sentimos ikastola como nuestra. Y decimos eso con toda la humildad. A fin de cuentas, también es nuestro trabajo. Aun así, Larramendi Ikastola, para nosotras y nosotros, es muchísimo más que un puesto de trabajo.
  • No hablamos del poder de la propiedad, no es algo que nos preocupe; nuestro sentimiento de propiedad es precisamente eso, sentimiento. Ikastola también es nuestra y por eso nos preocupa tanto. Muchas y muchos de nosotros llevamos muchos años trabajando aquí, hemos sido educadores de muchos de vosotros; cuando volvéis a Ikastola, nos alegra, es señal de que algo estamos haciendo bien. Cuando os fuisteis, nosotras seguimos en ikastola. Habéis vuelto con vuestras hijas e hijos, y aquí nos habéis encontrado. Cuando ellas y ellos también se vayan, nosotras y nosotros seguiremos aquí. ¿Cómo no va a ser ikastola tan nuestra como vuestra, como mínimo?
  • Nosotros y nosotras también hemos cambiado. Ikastola, a lo largo de toda su trayectoria, se ha ido adaptando a nuevas corrientes pedagógicas, a metodologías más dinámicas y enriquecedoras, a las nuevas tecnologías. Para ello, los trabajadores trabajamos en formación permanente curso a curso y vamos introduciendo mejoras pedagógicas, metodológicas, tecnológicas… La evaluación continua de los equipos pedagógicos marca los ritmos, estudia los temas, opina y son ellos quienes toman las decisiones pedagógicas. Ese es el camino que nosotras y nosotros proponemos para la renovación pedagógica. Y es ahí donde deben tener cabida las opiniones de cualquier miembro de la comunidad educativa de Larramendi Ikastola, que deben ser respetadas y tenidas muy en cuenta, siempre desde el lugar que le corresponde a cada uno.
  • Todas y todos queremos mejorar Ikastola. Hagámoslo, pues. Pero no olvidéis, por favor, que antes de que llegaseis, nosotras ya estábamos trabajando todos los días por una ikastola mejor; no os preocupéis, ya que en estos momentos tan extraños y dolorosos, nuestro punto de atención principal siguen siendo los niños y su proceso educativo; y tampoco olvidéis, por favor, que cuando vosotras y vosotros dejéis Ikastola, nosotras y nosotros seguiremos aquí trabajando, con cercanía, con sinceridad y con respeto con cualquier Junta, ya que ese ha sido el modelo que tan buenos resultados ha dado a Ikastola todos estos años: familias y trabajadores unidos por objetivos comunes.
  • A estas alturas, no es fácil encontrar una solución buena. Esforcémonos por conseguir la menos mala y trabajemos todas y todos para lamernos las heridas y levantarnos más fuertes. Le pedimos al Consejo Rector que ceda su lugar a otras madres, a otros padres. Le pedimos a la asamblea de familias de Larramendi Ikastola que dé un paso al frente para relanzar a Ikastola y que elija un nuevo Consejo Rector. Le pedimos al nuevo Consejo Rector que trabaje para posibilitar un reencuentro entre las dos partes, ya que estamos convencidas y convencidos que actuando con confianza y sinceridad haremos una Ikastola aún mejor. Esa es nuestra voluntad.

ESTAS SON LAS CAUSAS CONCRETAS DE NUESTRA ACTITUD

  • No es cierto que haya habido sintonía ni con el comité de empresa, ni con los trabajadores. Estamos muy lejos de entendernos.
  • Llevan desde el curso pasado esbozando una innovación pedagógica, con confidencialidad. Seguramente, las familias sabéis, a día de hoy, más sobre dicha innovación que los trabajadores, ya que aún no nos han hecho participes de dicho esbozo.
  • Se nos ha criticado por nuestra manera de informaros, sobre todo por la última comunicación que le hicimos al Consejo Rector. Pedimos disculpas por ello a todo aquel que se haya podido sentir perjudicado. No se nos está poniendo nada fácil comunicarnos ni con el Consejo ni con las familias, pero nuestra única finalidad era hacerles saber qué es lo que sentimos. Su respuesta ha sido de enfado, como cada vez que decimos o hacemos o que no decimos o que no hacemos.
  • Reuniones informativas con los y las trabajadoras: se nos aclara contundentemente que es la junta quien gestiona y que nosotros somos simples trabajadores que no tenemos nada que decir y que lo que nos corresponde es acatar las decisiones. Aun sabiendo que eso es legal, ¿creéis que realmente no tenemos nada que aportar? ¿Es ese el modelo de Ikastola que queréis, sin la aportación de quienes trabajamos día a día en ella?
  • Quisiéramos escuchar también la versión de la directora general, pues sabemos que la otra parte también tiene mucho que decir. Pero seguimos con la confidencialidad.
  • No es fácil motivar a nuestros alumnos y alumnas cuando escuchamos que no queremos innovar, cuando se nos dice que tenemos que ver Ikastola desde un punto de vista empresarial y, que incluso, se pone en duda nuestra competencia educativa.
  • Y es muy duro hacer frente todos los días a los mensajes insidiosos que se nos hacen llegar, día sí y día también, a través de canales anónimos e inadecuados.
  • Y es muy duro también ver como algunas familias disponen y transmiten a su antojo información que para la mayoría -familias y trabajadores- es confidencial. ¿Quién les facilita dicha información? Porque a los trabajadores se nos niega…
  • Los nuevos criterios de contratación de personal son muy curiosos: al personal docente se le pide una formación que no va a necesitar en su vida laboral (tarjeta IT en la escuela infantil, inglés en educación infantil…), pero para el puesto de gerente no se pide ni nivel concreto de euskara, ni de inglés, ni de informática… ni siquiera que tenga relación con la enseñanza. ¿Quién va a venir a dirigir Ikastola? ¿Un abogado? ¿Un economista?¿Cómo vamos a trasladarle los profesores nuestras preocupaciones si ni siquiera tiene porqué conocer qué es un centro escolar?¿Os parece eso normal?
  • El Consejo Rector está trabajando con medio equipo, ya que hasta sus propios compañeros han abandonado ese barco (han dimitido 7 consejeros de la Junta). Nos gustaría conocer cuál es la versión personal de cada uno de ellos y que también se hiciese pública, como tantas y tantas otras confidencialidades.
  • Por último, explicaros el motivo de nuestro silencio en la reunión con el Consejo Rector. Desde el principio del conflicto, estamos pidiéndole una reunión con el colectivo de trabajadores de ikastola. Se nos ha negado ese derecho y ahora se nos convoca por etapas. En vista de ello y de que ya han pasado más de dos meses desde que comenzó el conflicto y no nos han hecho ni caso, decidimos ir simplemente a escuchar y luego decidir todos juntos qué opinamos sobre la información recibida. Y en este escrito tenéis la respuesta a nuestro silencio y a nuestro malestar.

Asamblea de trabajadores de Larramendi Ikastola

1 de Diciembre de 2015

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